La soledad no afecta de igual forma a todas las personas mayores.

En el estudio Apoyo+65 hemos comprobado que la soledad no afecta de igual forma a todas las personas mayores. Las personas que viven solas en casa o en una residencia se sienten más solas. En el caso de las residencias, nuestros resultados muestran que la soledad puede ser un problema muy grave.  

La convivencia es muy importante para comprender cómo afecta la soledad a las personas mayores. Los siguientes datos de nuestro estudio demuestran que vivir en una residencia es un factor de riesgo. El 68.3% de las personas que vivían en una residencia esteban en riesgo de sufrir soledad. El porcentaje es mucho menos en el caso de las personas que viven en casa, aunque lo hagan solas (48.2%). Vivir con la pareja parece proteger de la soledad.

Las personas que se ven limitadas para realizar las actividades de la vida diaria por problemas de salud (problemas para su aseo personal, para desplazarse y comprar lo básico del día a día…) se sienten más solas. Es muy importante que se acompañe y se apoye a las personas que tienen problemas para sus obligaciones cotidianas, porque al hacerlo no solo se presta una ayuda en dichas obligaciones, sino que además se está consiguiendo que no se sientan solas.

VariableSoledad (risk, cut-off point=2)c2; p
Sexo  
Mujeres44.2%c2=.392 p=.53
Hombres42.0%
Hijos  
Tiene hijos39.7%c2=19.810; p<.001
No tiene hijos58.9%
Limitaciones en las actividades de la vida diaria  
No limitado/a33.9%c2=47.696; p<.001
Limitado/a49.3%
Fuertemente limitado/a69.5%
Nivel educativo  
Primaria incompleta59.1%c2=32.975; p<.001
Primaria completa43.0%
Secundaria34.6%
Universidad31.0%
¿Con quién/dónde vive?  
Solo/a en su casa48.2%c2=80.495 p<.001
Con su pareja en casa (sin hijos)27.9%
Residencia68.3%